El Swingen, un estilo de vida
El swingen es un concepto americano que surgió en las bases de las fuerzas aéreas durante la segunda guerra mundial. Como los pilotos tenían una profesión arriesgada, les dieron más o menos permiso a sus esposas para llevar una vida no monógama. A eso se añadió que muchas viudas de pilotos encontraban “consuelo” en otros pilotos (que a veces estaban casados). Cuando la élite de los pilotos se desplazó de la base a las zonas residenciales cercanas y ricas, los medios de comunicación se hicieron rápidamente eco del fenómeno. Le pusieron el nombre poco halagador de “cambio de esposas”.
La palabra “swinging” la utilizó por primera vez un pastor protestante, que le contaba a su congregación que había personsas que tenían la extraña costumbre de saltar de cama en cama, igual que los monos.
Eso no quita para que cada vez haya más parejas que ven el swingen como un nuevo estilo de vida cuya base fundamental es el respeto, la franqueza y sinceridad. El SFC habló sobre esta cuestión con Louise y Jacques que, según dicen, son “pura sangre”.
Louise (38) y Jacques (42) llevan 13 años de casados. Ella trabaja de jefe de personal en un organismo público y él es gerente de importación y exportación en una gran empresa comercial. Tienen tres hijos de cuatro, diez y doce años. Hace tres años, Louise preguntó si se podía “abrir” su matrimonio. “Jacques fue mi segundo novio. Cuando le conocí, él había tenido muchas novias. Yo en cambio florecí tardíamente. Con él aprendí a disfrutar del sexo.”
“A decir verdad, la propuesta de Louise me asustó. Tenía miedo de perderla por otro. Por otra parte, lo había esperado. Louise quería saber cómo sería hacerlo con otro hombre. Aunque le aseguraba que era una buena amante, ella tenía sus dudas. En principio escogimos una relación abierta. Para nosotros, la poliamoría no era un tema del que se podía hablar. Es un sistema de vida por el que las personas reconocen amar a más de una persona. Y esto en el sentido más literal de la palabra, con todas las emociones que conlleva. El enamoramiento también se da en una relación abierta, pero hablar de “amor” va para mí demasiado lejos. Yo quiero exclusividad emocional”.
Relación abierta
En una relación abierta, se acuerda mutuamente que puedes tener una relación sexual con otros. También aquí se necesita franqueza y sinceridad. Si bien fue Louise quien pidió una relación abierta, al principio se le hacía muy difícil expresar su deseo efectivamente.
“No tenía ni idea de con qué carta quedarme. La mayoría de las personas de tu entorno tienen una relación monógama, o por lo menos de cara a las apariencias. Por descontado que sabía de algunas personas que tenían una relación extramatrimonial. Le hice confianza a una amiga que me indicó unas cuantas webs de citas. Me puse en contacto con varios hombres y tras un intercambio de correos electrónicos tuve una cita con uno de ellos en un hotel. Estaba nerviosísima pero mi amiga me ganó para su causa. ¿Eso era lo que yo quería, no? El hombre en cuestión me hizo sentir a gusto, abrimos una botella de cava y tuve una noche estupenda. Al principio, Jacques no quería saber nada de ello, pero más tarde lo quiso saber todo.”
“Me di cuenta de que no me dejaba frío que mi mujer estuviera en la cama con otro hombre. Aunque me alegraba por ella de su experiencia, no me gustaba la idea de que un hombre desconocido estuviera gastando “mi” tiempo. Los dos tenemos un trabajo agobiante y los niños requieren mucha atención. Lo que quería era pasar juntos el poco tiempo que tenemos, y no compartirlo. Por tanto busqué una alternativa. La encontré en el swingen.” 
Swingen
Swingen es un estilo de vida según el que, como pareja, tienes una relación sexual o contacto erótico con otra pareja (heterosexual). También se llama sexo recreativo o social. Puedes practicar el swingen en una fiesta de swingers, un club de parejas o también durante una cita en casa.
“Louise y yo nos metimos de lleno en Internet para buscar más información sobre swingen. Descubrimos que hay swingers de todas las edades, de todas las capas sociales y de todos los niveles de estudios. Lo que nos resultó muy claro fue que el swingen sólo funciona si tienes una relación estable en que la comunicación y la sinceridad sean esenciales. El swingen es algo que hay que querer los dos juntos. No tienes que hacerlo nunca para darle un gusto a tu pareja, porque eso seguro que acaba mal. Hemos hablado ampliamente de nuestros temores e inseguridades, de nuestros deseos pero también de nuestras fantasías.
A través de Internet encontramos la web de Swingers Funclub. Lo que nos gustó ya desde el primer momento fue su fácil acceso y su carácter serio. Para minimizar la cantidad de impostores, se han puesto moderadores que escrutinan a las parejas a través del sistema del certificado de autenticidad, como yo lo llamo. Por una cantidad reducida te vuelves socio-VIP, lo que te da derecho a toda clase de facilidades extra. Fue estupendo conocer a parejas con los mismos intereses y en seguida tuvimos contacto rápido y agradable por e-mail y chateo con una pareja algo mayor. Quedamos para una “senseodate”. Es una forma de cita para conocerse en la que en principio todavía no pasa nada.”
“Para esta primera vez escogimos un terreno neutral, una cafetería a medio camino. Nos entendimos enseguida. La otra pareja llevaba más tiempo en el mundo de los swingers y aprendimos mucho de ellos. Resultó que existe incluso un argot. El intercambio total de pareja se llama “full swap” y el parcial “soft swap”. Además, me tranquilizó mucho la existencia de un código no escrito que establece que los swingers deben cumplir con tres “reglas”: respeto, higiene y sexo seguro. Es que no eres sólo responsable de tu propia salud sino también de la de tus parejas de citas. Jacques y yo estuvimos de acuerdo en poco tiempo de que queríamos avanzar otro paso con aquella pareja. Y el paso lo íbamos a dar en un club de parejas”.
Clubs de parejas
Un club de parejas es un lugar de encuentro al que acuden las parejas para conocer a otras parejas. La gran ventaja de hacer una cita en un club de parejas es que, en caso de no pegue , tras el encuentro tira cada pareja por su lado y se tiene todavía la posibilidad de pasar bien la noche (eróticamente) con otras personas. En un club de parejas sólo se admiten parejas (H/M) y la mayoría de las veces también tríos. El precio depende del club; casi siempre está todo incluído. Por tanto: entrada, utilización de todos los servicios, bebidas y buffet.
“Sólo la expectativa fue algo fenomenal. Fuimos a una tienda de lencería para regalarnos comprando. Claro está que yo también quería marcar un tanto con un vestido super sexy. Me llamó la atención que todo el mundo iba muy arreglado. No es de buen tono llevar camisas de leñadores o tejanos desgastados. Me pareció muy bien que se dividiera la noche en dos partes. La primera parte de la noche llevas tu ropa (sexy). En un momento concreto se pasa al código de lencería. Te da la oportunidad de ambientarte y de charlar distendidamente con otras parejas. Nuestro segundo encuentro con la otra pareja fue muy agradable para las dos partes pero me di cuenta de que el hombrede la pareja no me iba sexualmente. Si bien me resultó muy difícil, se lo dije francamente. Menos mal que no hubo ningún problema. Todavía somos buenos amigos. Aquella primera vez pasamos una noche estupenda, aunque no conocimos a nadie. Me parecieron estupendos el ambiente y el respeto con que se trata la gente. La regla de oro es que “no” significa “no” de verdad. Me sentí incluso más segura que en una cafetería cualquiera.
Swingen con seguridad
Si tienes relaciones sexuales, tienen que ser seguras. Ésta es una regla importante en el swingen. Hay muchas enfermedades de transmisión sexual (ETS). Se trasmiten a través de la sangre, esperma, líquido vaginal y por el contacto entre mucosas. Las mucosas se encuentran, entre otros lugares, en el ano, el pene, la vagina y la boca. Si tomas medidas de seguridad, las posibilidades de contraer ETS son muy pequeñas. Sin embargo, siempre hay un riesgo y siempre pueden ocurrir “accidentes”. Jacques y Louise se han informado bien de antemano. Dice Jacques: “Crees que lo sabes todo sobre cómo tener relaciones sexuales seguras, pero hemos encontrado mucha información útil que nos ha dado que pensar. La posibilidad de que nos contagiemos es mínima porque tomamos medidas. Procuramos tener siempre preservativos. Toma la iniciativa tú mismo. Además, nos hacemos controlar una vez al año. No supone apenas ninguna molestia y nos hace sentir mejor.”
“Otro acuerdo que Jacques y yo hemos tomado con respecto a las relaciones seguras, es el uso de drogas. O, mejor dicho, el no usarlas. Creo que es verdad que una pastilla de Extasy te agudiza los sentidos y enardece todas las zonas eróticas. No quiero juzgar a nadie por ello, pero yo prefiero mantener todos los sentidos abiertos. Jacques a veces se fuma un porro, lo relaja”.
Vivir y experimentar juntos
Entretanto, Louise en Jacques llevan más de tres años en el mundo de los swingers. Ha enriquecido mucho su vida, cuenta Louise. “Estuvimos de acuerdo desde el principio en que no buscábamos un sustituto y de que de hecho no nos faltaba nada en nuestra relación. El swingen era para nosotros una forma de añadir algo a nuestra relación (sexual). Es delicioso vivir juntos tus fantasías. A Jacques y a mí, eso nos ha acercado. El swingen siempre es preferible a las relaciones extramatrimoniales; prefiero compartir la excitación sexual y la aventura con Jacques. Lo importante es indicar tus límites de antemano y que os los respetéis mutuamente. Si a Jacques no le gusta un hombre concreto o a mí una mujer, se acabó. Os tenéis que continuar comunicando siempre. Esto es esencial si practicáis el swingen juntos. Lo repito: sólo funciona si sabes qué terreno pisas y si tienes una relación estable. Si te sientes inseguro sobre tu pareja y vuestra relación, primero tienes que trabajar en ello. Porque, créeme, si tienes problemas en la relación, éstos salen siempre a luz. Esto no es agradable para ti y para tu pareja pero tampoco para la pareja con la que habéis quedado y que está desprevenida. A veces la gente nos pregunta cómo pueden convencer a su pareja para empezar con el swingen. Yo creo que no se debe nunca presionar a nadie. ¿De qué te sirve si tu pareja se siente de lo más infeliz y sólo lo hace por miedo a perderte? Jacques y yo nos hemos ido acostumbrando paulatinamente, hablando mucho y adquiriendo información. Mi principio: en caso de duda, no lo hagas (todavía).”
* Por razones de privacidad hemos inventado los nombres de Jacques y Louise.
Hechos y cifras
La primera organización para swingers se llamó la Sexual Freedom League. Se fundó en Berkeley, California (EE.UU). Al poco tiempo siguió una coordinadora llamada North American Swing Club Association (NASCA). Se fundó para informar a la gente sobre el estilo de vida de los swingers de todos los Estados Unidos. Actualmente, parece ser que el swingen es un estilo de vida que cada vez cuenta con más aceptación. Los swingers encuentran a personas de intereses afines en Internet, clubs de parejas, anuncios o comunidades virtuales especiales. En casi todos los países del mundo hay clubs de swingers. Detalle particularmente interesante: la mayor cantidad de socios se encuentra en la llamada puritana Norteamérica.
Consejo
Para los swingers que quieren salir de la frontera: países populares con muchos clubs de swingers son el Canadá, Inglaterra, Francia, Suiza, Alemania y el Japón. La cantidad de clubs crece en Australia, Nueva Zelanda y África del Sur.
Para más información te invitamos cordialmente a que eches un vistazo a nuestra página web.
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